Statement

Mi trabajo dentro de las artes visuales se han basado en el cruce fronteras entre la abstracción y la figuración, y la búsqueda de nuevas relaciones para producir obras híbridas, “impuras”, buscando dentro de la riqueza formal de la pintura abstracta, la integración a ésta de elementos provenientes del mundo extra artístico como la gráfica popular (revistas, libros, ilustraciones), el diseño, la publicidad e imágenes derivadas del mundo informático (manipulación digital e imágenes existentes en internet). He realizado una pintura abstracta que establece un juego y una re-significación de los elementos figurativos.
Mi praxis creativa se ha centrado en la exploración de las posibilidades visuales y la materialidad que ofrecen los conceptos de memoria, fragmentación, el intersticio, la ambigüedad y la evocación.

En los últimos años y en especial durante la pandemia me he inclinado más por una abstracción vinculada a la técnica del collage. Es una búsqueda de liberar a mi pintura de la carga simbólica de lo representado y así poder enfocarme más en las relaciones de los elementos de la imagen y profundizar en la pintura como un espacio abierto y en permanente transformación, sin esquemas predeterminados, donde las relaciones de los elementos conforman un todo y donde lo particular se
disuelve en un entramado de relaciones.
Este proceso me ha llevado a la reflexión más consciente sobre mi identidad como artista visual, como habitante de la Ciudad de México y como mujer creadora de arte, que, al fin de cuentas, me conforman y me transforman continuamente.
Mi trabajo y mi motivación artística tiene sus raíces en mi infancia y en la memoria de las imágenes primeras de ésta relacionadas con el color, el dibujo y las formas: colores primarios, esquemas del cuerpo humano, monografías, figuras para recortar, etc. y actualmente también en mi experiencia y aprendizaje como maestra de artes plásticas a niños.
Como habitante de la Ciudad de México, durante años he tomado fotografías de los muros graffiteados, pintados, invadidos de calcomanías y anuncios pegados con engrudo que convierten a los muros en palimpsestos: en soporte de obras colectivas y anónimas. Este conjunto de mensajes icónico-verbales desplegados sobre la ciudad constituyen un paisaje discursivo de la ciudad visibilizando demandas, anhelos y reivindicaciones.
Este “carácter marginal” de dicha expresividad urbana, se relaciona con la apropiación de los espacios intersticiales de la trama urbana, de los lugares vacíos y olvidados donde se concentra la memoria de los habitantes de la ciudad a la cual yo pertenezco.